Una Aventura Santa en Huancaya (parte 1)

No estábamos seguros cómo íbamos a llegar ni cuánto íbamos a gastar… solo sabíamos que teníamos que viajar aprovechando el feriado largo, aunque muchos digan que es la peor fecha para viajar por la cantidad de gente y porque todo es más caro – cosa que es verdad – pero algo me decía que sea como sea teníamos que llegar a ese hermoso lugar que había visto en las imágenes de Google de lagunas turquesas y cascadas de ensueño.

Huancaya era el destino elegido para mi próxima aventura. Uno de los 33 distritos de la provincia de Yauyos, perteneciente a la región Lima y ubicada en la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, es considerada por muchos viajeros como el paisaje más bello del Perú y un destino que nadie debería dejar de conocer.

Eran las 6 de la mañana del Jueves Santo y nuestro primer destino fue Soyuz, ya que teníamos que comprar nuestra pasaje hasta Cañete. Cabe mencionar que hay unos carros de la empresa San Juan de Yauyos saliendo del terminal de Yerbateros que te llevan directo hasta Huancaya, pero debido a la alta demanda de pasajes por estas fechas ya no encontramos asientos y tuvimos que tomar una ruta alterna e ir un poco a la aventura cosa que me emocionaba aún más.

La ruta que hicimos fue Lima – Cañete en un lapso de 2 horas y media aproximadamente; lo único que sabíamos era que en alguna parte de Cañete habían unos carros que iban a Huancaya, así que decidimos preguntar a la gente de la zona y nos dijeron que los carros pasaban por Imperial, uno de los distritos de Cañete. Así que al frente del Soyuz tomamos unas combis que nos llevaron en 15 minutos hasta el distrito de Imperial, y fue ahí donde encontramos por fin las cousters y vans que llegaban hasta nuestro destino final: Huancaya.

Lo más resaltante del trayecto fue la carretera sumamente estrecha, llena de curvas y pendientes por las que tuvimos que pasar. El viaje fue bastante largo, el carro iba extremadamente lento (algo bueno por seguridad y malo porque el viaje parecía interminable), pero lleno de hermosos paisajes que nos hacían sentir cada vez más lejos de la ruidosa y desordenada Lima.

Carretera a Huancaya

Cada vez que dos carritos como estos se cruzaban se armaba todo un lío para ver quién pasaba primero o si uno tenía que retroceder para que pueda pasar el otro. Lo mismo sucedía con los animales, era bastante común ver en el camino vacas, toros, caballos y burritos; tanto así que habían hasta señales de aviso.

Pase para las vacas

Hasta ahí todo parecía que iba por buen camino, salvo el fanatismo del chofer por Aventura y su estupenda idea de poner durante TODO el viaje  las 358 canciones de Aventura en todos los ritmos y versiones que te puedes imaginar.

Pasaban las horas y se empezaba a sentir el cansancio por las casi 8 horas de viaje mientras empezaba a caer la tarde. Lo único que nos mantenía despiertos era que en menos de 2 horas estaríamos en Huancaya; sin imaginarnos que en ese momento se pincharía la llanta de la combi en el tramo de trocha del recorrido, para lo cual al parecer no estaba preparado nuestro carrito. Eran casi las 6 de la tarde, estábamos a más de 2,500 msnm, los pocos carros que pasaban estaban llenos y para cerrar con broche de oro empezó a llover. No era precisamente el mejor escenario pero algo en mi interior me decía que en ese momento estaba empezando la aventura, mientras seguíamos escuchando a Aventura 🙂

Por cosas de la vida, después de una larga espera, un taxi aceptó llevarnos hasta Huancaya. Cada vez se hacía más de noche y se empezaba a sentir el frío. El sr. Felix, nuestro taxista, nos comentó que iba a ser casi imposible que encontremos hospedaje a esa hora en Huancaya y nos aconsejó pasar la noche en un pueblo muy cercano a Huancaya llamado Vitis. La idea no nos pareció descabellada sobre todo considerando que ya estábamos a 3,500 msnm, eran las 8 de la noche y la temperatura estaba a unos 5° C aprox. Así que decidimos pasar la noche ahí para aclimatarnos y de paso conocer un poco más de Vitis.

Procesión en Vitis

 Plaza de Vitis

Al día siguiente (Viernes Santo) salimos muy temprano de Vitis con rumbo a Huancaya. Los pobladores de la zona nos recomendaron que vayamos caminando porque “solo eran 15 minutos” -supongo que ellos están muy acostumbrados a esa caminata- ya que nosotros la hicimos en 45 minutos, obviamente apreciando la naturaleza y considerando que estábamos a más de 3,500 msnm, con un poquitín de frío  y con unas mochilas en las que parecía llevábamos todos nuestros pecados en penitencia por Semana Santa.

Ruta a Huancaya

 Una de las ventajas de hacer la camina fue poder observar los paisajes maravillosos mientras empezaba a salir el sol por encima de los cerros y ver a los animalitos tan cerca en su propio hábitat.

cascada

Burrito sabanero

 Después de 45 minutos de congelamiento por fin llegamos a Huancaya y no pudimos tener mejor bienvenida que cruzarnos con varias personas que lo primero que nos decían era “ayy amiga, no creo que vayan a encontrar hospedaje aquí, todo está repleto”, aún así todavía manteníamos una actitud positiva y empezamos a tocar literalmente todas las puertas en las que veíamos salir gente para preguntar si había espacio para nosotros, al parecer sí estaba todo repleto y estuvimos más de una hora buscando hospedaje…hasta que por esos milagros de Semana Santa encontramos un hospedaje lindo frente a la plaza llamado Hospedaje Municipal donde nos dieron una luz de esperanza…habían reservado un cuarto doble, pero no llegaban los huéspedes, era nuestra oportunidad. La sra. Mariza, encargada del lugar, nos dijo muy amablemente que al menos podíamos dejar nuestras cosas en el almacén para que vayamos a desayunar (estábamos hambrientos) y ella nos avisaría en el transcurso de la mañana si podíamos quedarnos ahí.

Huancaya

Hospedaje

Plaza de Huancaya

Plaza de Huancaya

Fuimos a tomar desayuno a un lugar muy lindo a la orilla del río, creo que lo único que queríamos en ese momento era comer y tomar algo caliente para el frío, pero no podíamos dejar de maravillarnos con todos esos hermosos paisajes

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Al salir de ahí y comenzar a recorrer las calles del pueblo nos encontramos con el lugar más impresionante y maravilloso que había visto en mi vida, era la bellísima cascada de Cabracancha y sus hermosas lagunas que se podían apreciar desde lo alto y realmente nos dejó con la boca abierta.  Decidimos bajar al ver un puente colgante que cruzaba el río Yauyos y bordeaba la hermosa cascada y por 2 soles viví una de las mejores experiencias de mi vida al cruzar ese puente y sentirme más cerca que nunca parte de la naturaleza.

cataratas

puente colgante

cascada2

Para mi el cruzar el puente colgante, sentir la brisa del rió en mi rostro y admirar la imponente y hermosa cascada ya compensaba las casi 10 horas de viaje, y llegué a sentir esa conexión con el mundo y conmigo misma que solo siento cada vez viajo y que me hace volver a nacer y llenarme de energía.

He decidido dividir en dos partes mi relato acerca del viaje, porque siento que aún tengo muchas cosas que contar y mostrar. En estos días publicaré la segunda parte de la “Aventura Santa” donde llegamos al pueblo de Vilca y vimos las lagunas más hermosas del Perú. Estoy armando también una guía super completa con información útil y tips acerca del viaje que pronto publicaré 🙂 Mi intención es que de alguna manera puedas transportarte conmigo en este viaje y conozcas un poquito más de nuestro hermoso país.

¡Viaja conmigo!

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9 comentarios en “Una Aventura Santa en Huancaya (parte 1)

  1. hace poquito viaje a la reserva me pareció espectacular me falto tiempo para conocer mas de todas maneras es un punto pendientes para conocer mas y con mas tiempo disponible como mínimo una semana, mi ruta fue por cañete, lunahuana, laraos, vilca y de ahí subida y se llega a la carretera central por pachacayo Un viaje realmente de aventura por que me fui sin plano ni guía, en la cima no hay casi nadie a quien preguntar por la ruta pero muy bonito el viaje.

    • Gran aventura Julian!! No he ido aún por esa ruta, pero será motivo para hacerla 😉 Definitivamente es un lugar al que vale la pena ir por varios días y si es posible más de una vez…los paisajes que se ven son preciosos.

  2. hola como estas vi tu historia y estoy interesada en conocer la reserva paisajista – NOR YAUYOS para el fin de semana largo que corresponde del dia 31 de diciembre de 2014 al medio dia hasta el atardecer del dia 2 de enero del 2015 por lo cual quisiera saber datos de hospedaje para llamar desde lima y reservar pero quisiera saber costos, tambien de donde desayunar, y comer menu para no gastar tanto y si para visitar los lugares se requiere el pago de entrada.

    esperare tu respuesta a mi correo electronico en vista q estuve haciendo busqueda sobre informacion y cai aqui pero no se como volver entrar para ver una posible respuesta te dejo mi correo analux.berna@gmail.com

    de antemano muy agradecida

  3. Hola Jeanette
    Soy hermana de Ivan, me gusta lo que escribes, y Huancaya es uno de los lugares que deseo conocer pronto, así que me ayudas un montón con tu experiencia. Espero con ansias la segunda parte. Felicidades.

    • Hola Carolina! Me alegra mucho que mi experiencia pueda ayudarte en tu próximo viaje, en verdad Huancaya es un lugar bellísimo, de lejos el más bonito que he conocido hasta ahora así que no puedes perderte la experiencia de vivirlo y conocerlo por ti misma 🙂 La segunda parte saldrá más pronto de lo que te imaginas y espero que lo disfrutes y te ayude tanto como la primera 😉
      Un abrazo.

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