Siempre puedes volver a empezar

Durante estos últimos cuatro meses han pasado muchas cosas en mi vida, principalmente marcadas por una decisión que tomé en febrero de este año al aceptar la oferta de un nuevo trabajo. Si bien es cierto, la oferta fue bastante interesante, debo confesar que me costó mucho tomar la decisión porque algo dentro de mi me decía que no le estaba dando prioridad a mis sueños al enfocarme principalmente en mi carrera profesional antes que en mis pasiones…

En fin, fue una mezcla de sentimientos bastante intensa, que probablemente muchos papás no entenderían porque para ellos aún lo más lógico es tener un “buen trabajo” con un “buen sueldo” y en una “buena empresa”; sin embargo, para muchos de nosotros (los jóvenes de mi generación) tener un buen empleo ya no es suficiente para sentirnos realizados. Buscamos siempre “algo más”, algo que nos haga sentir vivos, que nos emocione, que nos quite el sueño y que a la vez nos permite levantarnos todas las mañanas con ganas de hacer algo diferente.

No sé si todo esto te pase a ti, pero a mi me pasa bastante seguido y me hace pensar en los años que le estoy dedicando al trabajo, en lo que hago y quiero hacer en mi tiempo libre, en mis proyectos personales y en el pequeño o gran aporte que quiero dejar algún día en este mundo.

Finalmente, luego de darle muchas vueltas al asunto, decidí empezar este nuevo trabajo. Los motivos/excusas por los que tomé la decisión fueron varios y no son parte importante de lo que quiero transmitir con este artículo, así que no ahondaré en ese tema y aunque a veces dudo en si fue o no la mejor decisión, creo que la vida está formada por las decisiones que tomamos día a día y cada una de ellas nos lleva hacia en lugar en el que debemos estar, porque si de algo estoy segura es que nada pasa por casualidad.

Y así fueron pasando las semanas y los meses… tiempo en el que he podido descubrir y reconocer mis luces y mis sombras. Y esta vez no voy a hablar de todas las cosas bonitas que me han pasado (que gracias a Dios han sido muchas), sino que quiero contarte la otra parte de la historia, lo que normalmente no solemos contar por miedo a sentirnos vulnerables o a lo que puedan pensar los demás; pero creo que es necesario mostrar ambas caras de la moneda porque estoy segura que no soy ni la primera ni la ultima chica que pasa por un momento en el que cuestiona todo en su vida y quizá mi historia pueda ser también la tuya o de repente la de la amiga de tu amiga 🙂

Estos meses han servido para reconocer de manera consciente mis miedos y debilidades, mis momentos de flaqueza, de ansiedad y de frustración al no saber si lo que estoy haciendo con mi vida está bien o si me estoy alejando de mis sueños. Durante muchos días y varias noches me quedé pensando en cuál es el verdadero propósito de mi vida, en si estoy siendo coherente con lo que quiero y dudé muchas veces si en verdad podría ayudar a otras personas cuando quizá ni siquiera yo tenía claro lo que quería, y fue probablemente por todos estos cuestionamientos que tomé de excusa el trabajo para dejar de escribir y de poner en acción mis proyectos de viajes; simplemente me paralicé.

Siempre era más fácil decir que no escribía en el blog ni organizaba más viajes en grupo porque el trabajo me absorbía demasiado, pero otra cosa que descubrí en estos meses es que nunca es falta de tiempo sino falta de interés, de prioridad, de organización, pero nunca falta de tiempo. Finalmente todos contamos con las mismas 24 horas; el tema está en cómo las utilizamos y la verdad es que para mi ha sido bastante difícil ser constante, crear hábitos como la meditación y el yoga y sobre todo enfocarme en hacer una cosa a la vez. (Estar sentada aquí escribiendo frente a mi laptop sin hacer y pensar en otras 50 cosas al mismo tiempo es toda una odisea para mi).

Quizá estés pasando o hayas pasado por algo similar y te sientas atrapada víctima de las circunstancias en un empleo que no te gusta, con una pareja con la que no te sientes plena, o simplemente en un ambiente donde no te sientes cómoda. No importa lo que esté pasando en casa, en tu trabajo, con tu pareja, o en cualquier otro ámbito de tu vida… si tienes un sueño por el cual luchar, no permitas que las circunstancias, las excusas y los miedos te paralicen. Lo mejor que puedes hacer es seguir en movimiento y volver a empezar. No importa que sean pasos pequeños o que sientas que todo está en tu contra, cualquier cosa es mejor que quedarte paralizada y dejarte llevar por la corriente cuando tú sabes que lo que quieres está del otro lado.

A mi me costó casi cuatro meses darme cuenta de esto, estuve muchas veces a punto de escribir un nuevo artículo, pero luego me entraban las dudas acerca de si realmente esto era lo mío o si estoy perdiendo el tiempo y lo dejaba de lado… estuve muchas veces a punto de mandar todo por la borda y dedicarme solo a mi trabajo. A veces el retomar las cosas luego de un largo periodo es difícil, pero tuve la bendición de encontrarme en el camino con personas maravillosas que me impulsaron a seguir con mis sueños y ahora estoy nuevamente aquí queriendo también impulsar los tuyos.

¿Por qué te cuento todo esto en mi blog de viajes? Porque quizá a veces por las redes sociales solo mostramos lo mejor de nosotros, los viajes, los logros, los momentos bonitos, y creo que está bien porque son parte de la vida; pero quiero que sepas que la persona que está detrás de este blog tiene probablemente los mismos problemas existenciales que tú y quizá me vaya a caer y levantar unas mil veces más… Lo único que quiero decirte es que No importan donde estés ahora, siempre puedes volver a empezar.

17 comentarios en “Siempre puedes volver a empezar

  1. Jeanette!
    ¡Lindo leerte e identificarme contigo! Así mismito me siento 😉 Gracias por compartirlo y recordarme la importancia de la gente de la que te rodeas y de la pertenencia a un grupo.
    Creo que siempre estamos en el camino correcto porque, aunque no parezca serlo, es la forma en que nos vamos convertirnos en quienes somos a cada momento.
    ¡Un abrazo!
    Ale Blue Wings

    • Muchas gracias por tu mensaje, Ale 🙂
      Definitivamente coincido con lo que dices de que siempre andamos en el camino correcto (quizá a veces nos desviamos un poco), pero finalmente todas las decisiones que tomamos nos llevan a hacer y ser quien necesitamos ser y toda experiencia suma aprendizajes y sobre todo si estamos acompañados por las personas correctas 😉
      Un fuerte abrazo para ti también.

  2. Muy interesante reflexión , y la verdad me siento tan identificado….Y vaya que si , tu lo has dicho y es verdad ,algunas veces nos sentimos absorbidos por el trabajo y nuestra pasión (también me encanta viajar mucho ) queda en un segundo plano …la verdad me he sentido identificado , pero vamos !!!! siempre existen algunos momentos libres y esos son los que aprovecho para escaparme de la realidad aunque sea un full day o en su defecto un fin de semana completo…Saludos

    • Hola Cesar!! Me alegra que te hayas sentido identificado porque el cuestionarnos donde estamos y que queremos significa que no estamos viviendo en automático y que por el contrario somos más conscientes de lo que pasa en nuestra vida y sin duda eso es algo que nos ayuda a desarrollar los viajes 🙂
      Los momentos de desconexión del trabajo y conexión contigo mismo son los mejores, ya sea por horas, full day o un fin de semana completo…todo suma :p
      Un abrazo!!

  3. Interesante artículo y la voluntad de compartirlo. Yo estoy en un momento así, y se refiere a estudiar una nueva carrera y no en una universidad con programa para personas que trabajan como la EPE-UPC, sino de irme a la UNI. Para ello tendría que dejar de trabajar, dejar de generar ingresos, perder el seguro, afp, hacer línea de carrera, etc. Mi objetivo es reformar mi base cognitiva y hacer algo grande, algo trascendental, algo muy diferente y poderoso. Todos me recomendaron que haga una maestría o vaya a la EPE, pero algo dentro de mí me dice que debo ir a la UNI, iría a la UTEC o PUCP pero no tengo el dinero. Esto ya no es un tema de seguir trabajando y a la vez hacer otra actividad apasionada. Al igual que dijo un amigo tuyo en un comentario anterior, también es el de retomar un camino que era mío y que ahora sale a reclamar, solo que tampoco tengo 21 o 25 años…Bueno, igual te felicito por seguir lo que te dicta el corazón. Slds.

    • Hola Kelvin! Muchas gracias en verdad por compartir tu experiencia y me parece genial que tengas esas ganas de querer retomar tu propio camino 🙂
      Como decía Fede en su comentario, una vez que reconoces la importancia de hacer algo grande o algo trascendental ya no nos podemos quedar de brazos cruzados y el tiempo aunque muchas veces se presente como nuestro enemigo también puede ser nuestro aliado y el que ya no tengas 21 o 25 años también significa que eres un hombre con más experiencia, con las cosas mucho más claras y capaz de asumir los retos que te propones 😉
      Un abrazo fuerte!

      • Volver al tiempo nuestro aliado, un cambio de perspectiva llega a convertirse en el punto de inflexión para un gran camino. Muchas gracias Jeanette por responder, recibir el flujo de personas muy positivas como tú ayuda bastante. Tu artículo llegó en un buen momento. GRACIAS! Un abrazo fuerte para ti también!

  4. Jeane!

    Que alegría poder leerte por primera vez desde que nos conocemos. Hemos hablado en esos momentos donde pusiste en duda si debías seguir con el blog o dejarlo de lado y dedicarte a tu trabajo y creo que este post es la clara señal que finalmente te has decidido por seguir y llevar tus deseos y tus sueños a hacerse realidad ¡Me encanta!

    Es muy cierto lo que cuentas de que nunca nos mostramos vulnerables en las redes y por el contrario parece que no pasáramos por situaciones complicadas y con dudas existenciales. Como dice Isra García equivocate y muestrate como lo humano que eres y así la gente sabrá quien eres.

    A seguir y te acompañaré en el camino 🙂

    • Muchas gracias por tu mensaje Marce!! Definitivamente has sido una persona clave en mis días de dudas existenciales en su máxima potencia :p
      Gracias por tu tiempo, por escucharme y por creer en mi cuando quizá yo aún estaba dudando… El penúltimo párrafo está dedicado a uds porque cada vez estoy más convencida de la importante que es rodearse de las personas correctas y el apoyo que recibí por parte de nuestra comunidad fue clave para seguir en este camino 🙂
      Seguiremos acompañándonos y apoyándonos como hasta ahora. Gracias totales!

  5. Hola, Jeane! Me gustó mucho tu reflexión.

    Yo creo que siempre se puede volver a empezar, pero la diferencia es que nunca es un empezar, sino un continuar en donde habíamos dejado.

    Imaginate que dejo un proyecto unos meses y me olvido de él. Pero después, con el tiempo, quiero volver a empezar… ¿empezar? Yo diría: retomar.

    Todo el conocimiento acumulado, las horas dedicadas, los contactos y la pasión no quedan en la nada. Una vez que aprendemos algo tan importante como emprender o una vez que sabemos de la importancia de dejar un legado, ya no nos podemos hacer los distraídos y quedarnos de brazos cruzados.

    Volvamos a retomar y sigamos apostando por nuestros sueños.

    Abrazo 🙂

    • Hola Fede!! Estoy completamente de acuerdo contigo!! La idea es retomar lo que en algún momento ya habíamos empezado, y como dices, las horas dedicadas, los contactos y la pasión son cosas que se van trabajando y aunque a veces tenemos momentos de paralisis podemos retomarlo en el momento que lo decidamos. Quizá la frase de volver a empezar me suena un poco más inspirador pero la esencia del concepto perfectamente se puede aplicar a lo que mencionas 🙂
      Me quedo con lo que dices de que “una vez que sabemos de la importancia de dejar un legado, ya no nos podemos hacer los distraidos y quedarnos de brazos cruzados” 😀 A seguir apostando por nuestros sueños. Abrazo tambien para ti y gracias por todo!

  6. Hola Jeanette:

    La palabra crisis significa momento para separar lo que sirve de lo que no. Estas en un momento crucial en tu vida por el que incluso yo he pasado. Antes que nada eres una mujer con momentos buenos y no tan buenos como todos. Estas transitando el camino a tus sueños y esa ruta nos genera dudas. ¡Persiste! ¡Sigue adelante!La meta está cerca.

    Un abrazo gigante para ti.

    Maryory

    • No pudiste decirle mejor estimada Maryory 🙂
      Es un camino largo y con momentos lindos y otros un tanto complicados, pero creo que finalmente es como todo en la vida… lo importante es que si realmente estamos comprometidos con nuestros sueños vamos a encontrar la manera de ir despejando poco a poco esas dudas y seguir para adelante. Gracias por todo!!

  7. ¡Qué bellas palabras! Me siento 100% identificada. Yo también creo que siempre se puede volver a empezar. Somos nosotras las que muchas veces nos inventamos obstáculos y excusas, y tan solo notar que son simples ideas que validamos, es tan liberador!! Gracias por el artículo.

    • Muchas gracias a ti, Graciela. Gracias por estar ahí precisamente en esos momentos de duda y por ser parte de esas personas maravillosas que me empujaron hacia arriba. Nuestra cabecita muchas veces está llena de pensamientos que nos limitan y nos terminamos saboteando, pero del mismo modo dentro de nosotras tenemos todo el poder necesario para salir a flote y volver a empezar una y mil veces más y mejor aún si es al lado de un gran grupo humano 🙂 Abrazo!

Deja un comentario