8 razones para viajar y salir de la rutina (al menos por unos días)

¿Quién no quisiera viajar y conocer lugares hermosos que nunca antes visitó? Suena hasta tonta la pregunta; sin embargo, somos muy pocas las personas que lo ponemos en práctica y que dejamos de lado la rutina y las preocupaciones del día a día para regalarnos un tiempo para nosotros mismos. Y es que razones para viajar hay muchas y aquí te traigo mis 8 razones favoritas:

1. Disminuye el estrés.

El estrés es causado principalmente por el ritmo de vida agitado y acelerado que muchas veces llevamos. Un ritmo de vida que suele estar en automático y que ni siquiera nos permite disfrutar HOY de las cosas más bonitas de la vida por estar pensando en aquello que hicimos – o que no hicimos – en el pasado y en aquellas cosas que quizá ocurran en el futuro, pero que ni siquiera tenemos la certeza de que así sea.

Cuando viajas dejas de preocuparte por el pasado o el futuro porque simplemente vives el momento, el aquí y el ahora de cada camino que recorres, de cada persona que conoces y de cada experiencia que vives.

Salir de la rutina para respirar aire puro dejando de lado las preocupaciones del trabajo y las tareas cotidianas disminuirán considerablemente los niveles de estrés y por ende vivirás más feliz.

2. La actividad física siempre es buena

Salir de viaje implica romper con el ritmo diario de ir de la casa a la oficina y de la oficina a la casa. Muchas veces pasamos más de ocho horas sentados frente a una computadora para luego llegar a casa a sentarnos frente al televisor o frente a la computadora – nuevamente – y cada vez nos volvemos  más sedentarios y presos de la rutina.

Cuando viajas eres mucho más activo físicamente, ya que necesitas caminar para recorrer la ciudad, perderte entre sus calles o incluso para ir a un museo o a algún atractivo turístico. Además tienes la oportunidad de practicar algún deporte, nadar en la playa o escalar una montaña.

De cualquier modo siempre estás en movimiento y hacer cualquier actividad física siempre trae beneficios como: una mejor circulación sanguínea, regula la frecuencia cardiaca, evita las várices, mejora la capacidad respiratoria y hasta el sistema nervioso.

3. Te hace más flexible y tolerante ante cualquier situación 

Es muy probable que en cada viaje te encuentres con retos y situaciones que nunca pensaste enfrentar como quedarte sin dinero en medio del viaje, perder un vuelo o tener que convivir con personas que piensan muy distinto a ti. Quizá en un inicio te genere cierta incomodidad porque estás saliendo de tu zona de confort, pero en el momento que llegas a superar estas situaciones tu mente se amplia y eso significa que has crecido.

Y lo mejor de todo, es que estas situaciones se pueden trasladar a tu vida diaria y al superarlas aprendes a ser más flexible y tolerante contigo mismo, con los demás y con otras culturas.

4. Ayuda al auto conocimiento y el desarrollo personal.  

Viajar te ayuda a conocerte a ti mismo, a identificar tus reacciones frente a diferentes situaciones y cada experiencia vivida es un aprendizaje que trae consigo un crecimiento personal muchas veces incalculable que no te lo da ninguna escuela o universidad.

Por eso siempre digo que los viajes son el mejor reflejo de la vida misma: tienen sus altas y sus bajas, sus momentos felices y otros complicados; y además, al estar en constante movimiento mientras viajas seguramente descubrirás cosas nuevas sobre ti que ni tú mismo sabias.

5. Conoces nuevas personas

Esta es sin duda una de mis razones favoritas, y es que para mi los amigos que una hace en los viajes son como la familia que uno deja en casa… son las personas con las que en muchos casos terminas compartiendo momentos inolvidables o quienes te pueden ayudar en momentos difíciles.

Cuando viajas estás más abierto a conocer nuevas personas fuera de tu círculo, ya sea en el grupo de tour, en el hostel donde te alojes o hasta en una banca en medio de la plaza.

Conocer nuevas personas te permite ser más abiertos a otras costumbres, cultura y formas de ver la vida; además, en un viaje quizá conozcas a tu mejor amigo o al amor de tu vida.

6. Los cambios siempre traen cosas buenas

Cualquier cambio siempre es beneficioso. Y romper con la rutina diaria realizando un viaje, por más corto que este sea, te ayudará a aclarar la mente, a expulsar esos pensamientos negativos y a recargar las energías.

Muchas veces vamos por el mundo en “automático” pensando que mientras más cosas hacemos mejores resultados tendremos, y no siempre es así. El hacer una pausa a nuestra vida cotidiana, a las mil y un actividades que tenemos por realizar nos permite tener una mayor claridad de dónde estamos parados y hacia dónde queremos ir.

7. Te hace más feliz: 

Estudios científicos demuestran que vivir una experiencia (como un viaje) te hará sentir más feliz que comprar un objeto material; y es que las experiencias y aprendizajes que te dejan un viaje difícilmente podrás olvidarlas, y son esos momentos los que pueden hacerte sonreír al recordarlos después de una semana, de un año o de diez.

Cuando sales de la rutina y decides hacer un viaje te sientes con más energía, más vivo y por ende más feliz.

8. Te lo mereces

Hay una frase que me gusta mucho: “La vida sólo se vive una vez, pero si la vives bien, una es suficiente”.

Y es que – aunque muchos lo crean – no hemos venido al mundo a sufrir. No estamos aquí para llenarnos de problemas y vivir pensando en las cosas que no tenemos; sino todo lo contrario.

La vida es tan corta que deberías aprovecharla para reír más, para amar con pasión, para perdonar, para hacer todo lo que te hace feliz… ¿Por qué? Simplemente porque estás vivo, porque eres un ser único y maravilloso y porque te lo mereces.

Regálate un tiempo para ti. Piensa en algo que hasta ahora no has hecho y que te encantaría hacer… y hazlo.

Recuerda que a pesar de los problemas, aún tienes algo maravilloso por lo cual estar agradecido y eso es tu vida.

 

Cuéntame en los comentarios que otras razones tienes tu para viajar y salir de la rutina 🙂

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